diumenge, 2 de març del 2014

Valoración de las lecturas y lo aprendido en la asignatura

Esta asignatura me ha hecho reflexionar y ver la evolución de la educación y su necesaria adaptación al mundo actual. Primero de todo, la lectura de Categorizando a los usuarios de sistemas digitales, me abrió esa puerta a descubrir que estamos inmersos en un mundo tecnológico del cual es difícil escapar. Si bien es cierto que siempre he pensado que el bolígrafo y el papel eran amigos del aprendiz, a raíz de esa lectura y de las posteriores, me he dado cuenta de que un ordenador puede llegar a ser un buen amigo si no se confía en él a ciegas, es decir, si se aprende a manejar con criterio. Deduzco que mi poca confianza con el ordenador como herramienta de estudio se debe a que lo asocio con el mundo del ocio, porque antes de estudiar en la universidad es la finalidad con la que lo utilizaba. En esta asignatura y en otras del grado, decididamente aprendí que no es así; saber utilizar el ordenador para fines académicos no es tan sencillo, aunque a la larga acaba resultando muy gratificante. El hecho de estar a caballo entre los inmigrantes y los nativos digitales me da la perspectiva de lo difícil que debe suponer adaptarse a ese nuevo mundo a los primeros y lo obvio que es el uso de las tecnologías para los segundos. Considero que esa perspectiva dual, que será presente durante unos años (aún queda para que toda la población sea nativa digital), te da la visión de que es importante tener la capacidad de adaptarte a tus alumnos (desde los más jóvenes hasta la gente adulta o mayor).

Más allá de esta perspectiva global, me interesaron especialmente las lecturas sobre la alfabetización y las prácticas letradas: El acceso a la cultura escrita: la participación social y la apropiación de conocimientos en eventos cotidianos de lectura y escritura y Prácticas letradas contemporáneas. Claves para su desarrollo, (posts 8 y 9), porque se me abrió un mundo que desconocía. Al haber podido tener acceso a la educación desde niña, poco había reflexionado sobre cómo podía ‘sobrevivir’ en nuestra sociedad alguien que no fuera alfabetizada. Me resultó muy enriquecedora la lectura Judith Kalman, porque da cuenta de que aunque no sepas leer o escribir, la necesidad de comunicarte con gente que sí lo haga te empuja a aprenderlo. Así, aprender a leer o escribir no tiene por qué darse en la escuela o en una institución, sino que se puede aprender con las prácticas diarias, por banales que nos parezcan, gracias a los artefactos letrados (Cassany, 2009). Eso me llevó a pensar en la importancia de las tareas signficativas, es decir, llenar de sentido real las actividades o ejercicios que se desarrollan en el aula.
También me gustaría destacar la lectura de Redes sociales y jóvenes. Uso de Facebook en la juventud colombiana y española que, aunque en mi opinión hace un análisis poco contrastado entre los jóvenes de estos dos países, me ha permitido conocer más a fondo el tipo de alumno  con el que puedes encontrarte en clase. Considero que es esencial conocer qué tipo de vida lleva el alumnado con el que te enfrentas, puesto que tu deber es intentar adaptarte a él, para así conseguir motivarlo a la hora de enseñarle. Así, esta lectura me ha permitido darme cuenta de la importancia que tienen para los jóvenes las redes sociales y el hecho de que puedes jugar con eso a la hora de planear actividades significativas.
En cambio, Práctica docente en aulas 2.0 de centros de educación primaria y secundaria de España (post 7) quizás es la lectura que menos me ha aportado, en el sentido que no me ha hecho reflexionar en exceso. Aunque el método empleado es mixto (cualitativo y cuantitativo), considero que el artículo se apoya demasiado sobre los datos numéricos y los porcentajes. Eso ha hecho que mi interés se desvaneciera, puesto que, personalmente, me gusta encontrar los porqués, basarme más en las opiniones que en los porcentajes. La otra lectura que no me ha parecido conmovedora es la Kris Buyse, sobre los corpus en línea. Lo que esperaba encontrarme eran indicaciones de cómo utilizar los corpus de manera que fueran realmente útiles para las clases, pero la lectura se centra más en las características que tiene cada uno. Es importante considerarlo, pero, en mi opinión, lo realmente práctico es saber cómo utilizarlos eficientemente.

Las dos lecturas sobre la red social Tuenti de Alba Torrego (posts 2 y 3) me han parecido un buen punto de partida para entender el mundo multimodal en el que estamos sometidos, en el que la palabra quizás no es tan importante, o lo es, pero igual que lo son las imágenes, los vídeos, etc. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de planificar las clases, ya que los docentes podemos utilizar vídeos e imágenes para ilustrar mejor ideas o conceptos que queremos trasmitir o el uso de redes sociales o aplicaciones tecnológicas para permitir a los alumnos aprender de otras formas. Aun así, es básico no caer en el error de pensar que utilizar las TIC solucionarán las carencias del paradigma educativo actual, ya que por eso, se tiene que cambiar la manera de concebir el aprendizaje, lo que va mucho más allá del mero hecho de introducir nuevas tecnologías. Esa es una idea que me pareció clave de la lectura Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas. Evidencias y desafíos para las políticas iberoamericanas.


En definitiva, esa ha sido una asignatura que me ha permitido “tocar de peus a terra”. Me he dado cuenta de que la revolución tecnológica no sólo afecta el comportamiento de la sociedad respecto de hábitos como el de leer o escribir (o el de la gestión de la propia identidad, entre otros), sino que, de rebote, eso conlleva un replanteamiento de la forma en la que enseñamos a futuras generaciones.

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