dilluns, 3 de març del 2014

8. Alfabetizarse

¿Cómo se aprende a leer? Para empezar, tendríamos que definir qué significa ser alfabeto. Según Kalman (2003: 39), “ser albabetizado refiere a  aquella persona que utiliza la lengua escrita para participar en el mundo social”. Si partimos de la vertiente sociolingüística, la alfabetización es un proceso puramente social. Eso quiere decir que hay una serie de condiciones que hacen posible que alguien pueda aprender a escribir: 1) la disponibilidad de la cultura escrita 2) acceso a la cultura escrita. La disponibilidad se refiere a los artefactos letrados a los que podemos acceder, mientras que el acceso se refiere a las opciones que tenemos de participar en eventos de la lengua escrita. Evidentemente, como más materiales tenga un individuo al alcance, más oportunidades para llevar a cabo prácticas letradas. Tenemos que partir de la base de que la lengua no solo se aprende en los contextos de educación formal, sino también en las actividades diarias.

Retomando el enfoque sociocultural, es importante ubicar las prácticas letradas en el contexto de participaciones sociales, puesto que no se pueden producir fuera de éstos. Así, los estudios que se han hecho bajo este enfoque tienen “interés para comprender la multiplicidad de la lengua escrita y cuáles son los procesos que permiten la apropiación, distribución y ubicación en la organización social”. De hecho, como apunta Kalman (2003), se tiene que comprender que el aprendizaje de la lectura primero se hace desde la vertiente de la experiencia social y luego desde la cognición individual. Se nombra Bakhtin (1981), el cual consideraba que el pensamiento humano es de naturaleza dialógica, es decir, que cada uno somos un compendio de discursos que elaboramos por el hecho de haber estado en contacto con discursos producidos por otros agentes sociales, en palabras suyas “el aprendizaje implica la apropiación de discursos”.

En los dos ejemplos prácticos de aprendizaje de la lectura, se puede ver como cuando la lectura es impuesta ‘artificialmente’ el aprendizaje resulta, muchas veces, inútil (a no ser que la tarea propuesta haya sido pensada detenidamente), porque no se ven implicados procesos de reflexión, sino solo el de copia sistemática. Además, es importante que el material mediante el cual se haga el acceso al aprendizaje sea real y no fragmentado como lo es muchas veces en los materiales didácticos escolares. Si entendemos la lectura como un proceso bastante ‘natural’ y contextual, se tendrían que procurar llevar a cabo actividades que motivaran al alumno, es decir, actividades en las cuales se les exigiera una actividad real o que podrían llevar a cabo fuera de las paredes del aula, por ejemplo. De hecho, el caso de Ana (que aparece en el artículo), una persona con dificultades para escribir, lleva a cabo un proceso de aprendizaje autónomo, derivado de sus necesidades comunicativas con otra gente y de la necesidad de mantener su negocio (esas son sus principales motivaciones). Eso la lleva a generar estrategias para que, aunque no sepa escribir o leer, pueda desarrollar su actividad.

Me interesaría destacar que “el acceso implica la convivencia e interacción con otros lectores y escritores” (Kalman, 2003), lo que significa que construimos significados gracias a la comunicación con otros. Eso nos podría llevar a hablar de inteligencia colectiva, por el hecho que interactuar con otros nos permite adquirir conocimiento. Por eso, considero que en las aulas se tienen que propiciar actividades en las que los alumnos trabajen cooperativamente, porque hacerlo es muy enriquecedor.

Para acabar, me gustaría compartir con vosotros algo que va más allá de la lectura, pero que, inevitablemente me ha venido a la cabeza mientras leía: la película El lector (Der Vorleser, título original). En esta película se trata el tema del analfabetismo y la repercusión que tiene en la vida de la protagonista. Es una historia muy impactante y que hace reflexionar mucho sobre lo que puede implicar ser analfabeto a nivel social. Aquí os paso el link por si la queréis ver en español (latino):


Referencia: KALMAN, Judith. (2003). El acceso a la cultura escrita: la participación social y la apropiación de conocimientos en eventos cotidianos de lectura y escritura
Publicación en foro: 02-02-14
(respuesta a algunos de mis compañeros con respecto a esta lectura)

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