La lectura Categorizando
a los usuarios de sistemas me ha parecido muy interesante porque
recoge todas las formas en las que podemos definir cómo se categorizan los
individuos respecto de las TIC y la aparición de Internet. Me parece
interesante la definición de usuario como “personas que tienen
acceso y utilizan sin importar su destreza equipos de cómputo, programas
informáticos, etc.” Partiendo de esto, es importante la existencia de una nueva
herramienta que puede ser aplicable en entornos educativos: la computadora.
Primero de
todo, es interesante conocer la terminología de la web 1.0 y 2.0. El 2.0 se
remite a una versión actualizada de un producto que ha quedado anticuado, pero
también a un carácter de socialización, con lo que un usuario 2.0 será
eminentemente social. Se evolucionó de la web 1.0 que era cerrada, sólo de
lectura y poco colaborativa, a la 2.0 que era participativa y de lectura y
escritura. Eso supuso un cambio muy grande a nivel comunicacional. Esta segunda
web es posible gracias a la existencia de herramientas de fácil acceso. De
todos modos, eso no significa que por tener herramientas más o menos fáciles de
usar, nos hayamos convertido en expertos. Se tiene que saber escoger qué
información es fiable y qué información es dudosa, y eso es una competencia
que, en mi opinión, debe enseñarse en las escuelas o en otros ámbitos.
Otra
categorización es la de consumidores y productores.
Los primeros son usuarios pasivos, es decir, solo leen, pero no producen en la
web, mientras que los segundos, también llamados muy acertadamente como prosumidores,
son aquellos que llevan a cabo la producción para el intercambio (Toffler,
1980), es decir, consumen y producen.
Otra
categorización es la de Mark Prensky de inmigrantes digitales y nativos
digitales, los primeros nacidos antes de los noventa y los segundos
después. A los inmigrantes les tocó llevar a cabo la migración hacia un mundo
tecnológico. Aun así, se tiene que tener en cuenta que no todos los nativos
digitales tienen el mismo acceso o el mismo estatus económico para disfrutar de
las nuevas tecnologías. White y Le Cornu, propusieron enfocar esta distinción
según el comportamiento social de los usuarios: aquellos que visitan la web de
forma espontánea serán denominados visitantes digitales, mientras
que los que basen su vida en ella serán llamados residentes digitales. En
mi opinión, en el artículo se muestran estas categorías como totalmente
opuestas y considero que también hay puntos medios en los que se encuentran un
gran nombre de usuarios que pueden no sentirse identificados con ninguna de
estas categorías o que si lo hacen, es parcialmente.

Tambien es muy
interesante la explicación de las diferentes generaciones de los siglos XX y
XXI que se proponen en este artículo. Me gustaría destacar la generación Net, en
la cual los niños nacen con un internet bajo el brazo, lo que hace que estén
acostumbrados a recibir información de forma imediata: cuando la quieren y
cuando la necesitan. Eso provoca, a menudo, que acciones como las de escuchar
en clase un profesor, les resulte bastante complicado. También me gustaría
destacar lo que se presenta como una paradoja: vivimos el individualismo
colectivo, porque las tecnologías fomentan el individualismo, pero a través de
ellas se promueve la colaboración con otros.
En conclusión, ser de una categoría u otra es
totalmente voluntario y puede cambiar, a no ser que el momento histórico en el
que has nacido no te lo permita (yo difícilmente puedo imaginarme mi abuela
convirtiéndose en una residente digital).
Referencia: HERNÁNDEZ, Denise; RAMÍREZ-MARTINELL, Alberto; CASSANY, Daniel. (2014). Categorizando a los usuarios de sistemas digitales.
Publicación en foro: 02-02-14
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