dimarts, 4 de març del 2014

Remangámonos y ¡empecemos a pintar!


Este es un blog en el que aparecen los resúmenes de las lecturas que he llevado a cabo en la asignatura de Discurs i Aprenentatge que forma parte del plan de estudios del Màster en Estudios del Discurso y que se imparte en la Universitat Pompeu Fabra. Ese blog pretende ser un bloque de notas, donde aparezcan mis pinzeladas de opinión respecto de las lecturas que he decidido leer para complementar aquello que se explica en clase. Y donde el discurso es el aceite que mueve todo el engranaje: la puerta de nuestro aprendizaje. Así, me dispongo a coger la brocha y empezar a pintar (o a 'discursar') para poder aprender más sobre cómo enseñar.

¿Y qué temas vais a encontrar en ese blog? Mis principales intereses son las redes sociales (tres primeras entradas), las herramientas de las que disponemos para enseñar lenguas (cuarta y quinta entradas), la adaptación de la escuela a los nuevos tiempos (sexta y séptima entrada), la literacidad y la alfabetización (octava y novena entrada) y finalmente la forma como conceptualizamos el mundo tecnológico en el que vivimos (décima entrada). 

1. Las redes sociales y los jóvenes

En el artículo se habla de que las chicas suben más fotos de perfil, lo que me parece curioso, y no se ofrece una justificación o explicación a ese fenómeno. De hecho, creo que es un tema que tiene que ver con la identidad femenina, en cierta medida. Como ya se sabe, las mujeres acostumbramos a ser mostradas en los discursos publicitarios y mediáticos de forma casi perfectas (sin arrugas, con la piel brillante y sin manchas, con unos cuerpos diez, etc.), lo que provoca que las adolescentes, mayoritariamente preocupadas por su imagen, quieran parecerse al máximo a estos ideales de mujer. Probablemente eso hace que necesiten colgar imágenes (siempre debidamente seleccionadas; nunca colgarían una imagen en la que salieran feas) para que sus amigo facebuquianos pongan 'like' y les suba la autoestima que pierden cuando se dan cuenta de que no son aquella 'chica' perfecta del anuncio publicitario. Es decir, mediante el facebook, tanto chicos como chicas, intentarán, como se dice en el artículo "no presentarse como ellos son, sino como ellos quisieran ser". De algun modo, construyen una identidad online que puede no tener mucho que ver con la realidad. En ese mundo fictício, se les permite crear una imagen de ellos mismos, en la que los defectos de la vida real se pueden obviar y las virtudes se pueden resaltar. De hecho, el funcionamiento de facebook ya muestra este tipo de énfasis en lo positivo y en evitar lo negativo, dando la opción de poner 'me gusta' y no la de poner 'no me gusta', por ejemplo.

Ligado a las imágenes, se puede ver como el tipo de discurso de la red social es cambiante porque entra en juego la multimodalidad. En ese caso, muchas veces se aplica la frase "una imagen vale más de mil palabras". En un perfil de facebook puedes encontrar texto, pero siempre acaba estando combinado con imágenes, música, etc. Así, no es de extrañar que en el artículo se apunte que los adolescentes "han generado una serie de códigos nuevos de escritura (...) que obedecen a otras condiciones como la velocidad de escritura y especialmente las estéticas digitales". Así, la escritura se adapta a las necesidades sociales de los adolescentes, una etapa vitral que se caracteriza por la configuración de la propia identidad y la importancia que tienen las expectativas sociales.

Supongo que la intención de este artículo es poner en relieve que los jóvenes deberían, como se apunta en el abstract, "alfabetizarse mediáticamente y digitalmente", razón por la que pienso que es muy importante introducir las TIC en la enseñanza, con la finalidad de enseñar el buen uso de esas tecnologías y los riesgos que el uso que se haga de ellas puede conllevar. Quizás lo importante no sea tanto criticar el uso que llevan a cabo los adolescentes, sino hacerles ser conscientes de lo que ello puede conllevar.



Referencia: ALMANSA, Ana; FONSECA, Oscar; CASTILLO, Antonio. (2013). Redes sociales y jóvenes. Uso de Facebook en la juventud colombiana y española.
Publicación en foro: 16-02-14

dilluns, 3 de març del 2014

2. La red social Tuenti: un léxico que se adapta a nuevas necesidades comunicativas.

En la línea del artículo de «Eskriibo en el Tuenti Komo pronunciioh». Apuntes sobre la ortografía en una red social, de esa misma autora, ese artículo también se basa en la red social Tuenti, pero se centra en el léxico. Me parece interesante destacar el hecho de que se hable de que el lenguaje de los jóvenes “ha sido tratado de forma marginal” por dos razones: 1) la juventud no representa un grupo social que tenga poder y 2) su lenguaje es muy cambiante. También me gustaría destacar la visión de Berlanga y Martínez (2010) en que hay conceptos como el de amistad  o compartir la vida que están adoptando nuevos significados; una amistad en Tuenti o Facebook, seguramente no es el mismo concepto que el que tienen nuestros abuelos o padres sobre lo que es un amigo o amiga. Quizás simplemente se esté ampliando el significado de la palabra y no que se esté sustituyendo el concepto, sino pudiéndose entender de más maneras.

También me gustaría destacar la metáfora que utiliza Torrego para referirse a la red social Tuenti: “Tuenti se presenta como la prolongación del patio de recreo de cualquier instituto español”, es decir, es un espacio donde se interactúa de forma espontánea, coloquial, familiar e informal.

Teniendo en cuenta que el factor edad es tan determinante, cabe destacar el concepto que aparece en el artículo de age grading, que es “la tendencia a hacer uso de determinadas estructuras lingüísticas en función de la edad”.

En el estudio se analizan las metonímias, como el uso de privado para referirse a un mensaje privado o princi para referirse a la foto principal del perfil, que además se combina con un acortamiento léxico. También se analizan los vocativos, la mayoría de los cuales son despectivos (puti, gorda, zorra, etc.), pero tienen la función de reforzar los lazos afectivos entre los individuos o también pueden ser cariñosos (cielo, guapa, etc.). También se analizan las colocaciones léxicas como pillar entradas o echarse unas risas, entre otras. Torrego también destaca el uso de anglicismos, debido a la globalización a la que está sometido el colectivo adolescente y las muletillas como eh o jajaja. Me sorprende que haya muletillas, teniendo en cuenta que, aunque es un lenguaje que quiere asemejarse a la oralidad, es lenguaje escrito, lo que implica que los emisores tienen tiempo de pensar lo que van a escribir, función que cumple el uso de muletillas. También se habla de las onomatopeias para representar sonidos como jum, ains, ejem, etc., o las sigloemoticona o abreviaciones como :) o tkm (te quiero mucho).

Encuentro muy acertado que, en las conclusiones, Torrego haga el símil de la situación de los jóvenes respecto de la lengua con cómo Victor Hugo representó al jorobado de Notre Dame: “ser misterioso y huidizo, pero ingenioso al mismo tiempo”. Estoy de acuerdo que, aunque los adolescentes utilicen el lenguaje para desmarcarse, aplican cierta creatividad. Y lo que para mí es más fundamental es que esa ‘creatividad’ ha sido movida por una necesidad/motivación, lo que debería conseguirse en las clases de lengua: encontrar actividades en las que el alumno se sienta suficientemente motivado para desarrollarla sacando el máximo provecho de sus capacidades.

Referencia: TORREGO, Alba. (2011). Algunas observaciones acerca del léxico en la red social tuenti.
Publicación en foro: 09-03-14

3. La red social Tuenti: lenguaje fuera de la norma

En esta lectura se plantea el hecho de que en el universo de los adolescentes o de los jóvenes, se está cociendo una revolución lingüística. Hoy en día los jóvenes tienen que lidiar con dos mundos: el real, donde la interacción es cara a cara, y el virtual, donde la interacción se produce vía internet. ¿Y cómo se lleva a cabo una simulación de una interacción cara a cara mediante una pantalla y sin tener de cuerpo presente la persona? Lingüísticamente se produce una revolución que pretende constituir un tipo de lenguaje que sirva para satisfacer estas necesidades comunicativas, que además se producen de forma multimodal (fotos, vídeos, escritos, etc.). Y no solo eso, ese lenguaje de la red se convierte en uno de los rasgos identitarios del colectivo adolescente que lo que busca es diferenciarse de otros grupos y encontrar un código que les permita hacer piña entre ellos.

En esa red social los jóvenes se comunican sin que les rijan unas normas y sin que haya la presión de unos padres o unos profesores que les establezcan unas normas a seguir. Por eso el lenguaje que se deriva de ello es altamente creativo y fuera de la norma. Algunos autores aseguran que la red Tuenti cumple la función de cotillear y exhibirse según López (2008) implica «el culto al yo elevado al extremo, el narcicismo a través de la red». La pregunta que debemos plantearnos es: ¿la competencia ortigráfica de los jóvenes puede verse afectada?

Como respuesta a esa pregunta hay divergencias. Mientras que Domínguez Cuesta asegura que «el ámbito en el que se usa esta ortografía es privado y no transcenderá fuera del ámbito de los géneros electrónicos», Yus se contrapone y apunta que «la antiortografía usada en los medios electrónicos ocasionará graves problemas de competencia ortográfica en los jóvenes». El punto medio lo ofrece Martínez de Sousa que distingue entre lo que son las faltes de ortografía, ocasionadas cuando se hace un uso erróneo de la ortografía por desconocimiento de la norma, y las heterografías, variaciones intencionadas o conscientes de la normativa. El problema es cuando los jóvenes cometen faltas, como por ejemplo con el uso de la v o la b, que por desconocimiento de la normativa muchas veces utilizan de forma errónea (ej. lavio). Aun así, encontramos también muchas heterografías, algunas de las cuales sorprenden: los usuarios omiten la h cuando ésta no se pronuncia oralmente (Ø ace frío), pero en cambio en algunas palabras añaden la h (ej. Estabah bien), con finalidades estéticas. También es interesante destacar el uso de los signos de puntuación para formar los llamados emoticonos. Esas son formas de acercarse a aspectos no verbales de la comunicación oral, como pueden ser las expresiones faciales.

Referencia: TORREGO, Alba. (2011). «Eskriibo en el Tuenti Komo pronunciioh». Apuntes sobre la ortografía en una red social
Publicación en foro: 09-03-14

4. Herramientas para las clases de lengua española: los portafolios

Considero que el mecanismo del portafolio para las lenguas se debería poder aplicar a todo tipo de aprendizaje. El hecho de querer hacer consciente el alumno de su recorrido en el aprendizaje, le permite aprender a aprender. Escribiendo un 'diario' o evaluando sus propios trabajos desarrolla una capacidad crítica que le permitirá conocer sus puntos fuertes y los puntos débiles y utilizar los primeros para ayudar a sus compañeros de clase (en los trabajos en grupo, por ejemplo) y los primeros para poder buscar estrategias para mejorarlos. Además, pienso que hacer portafolios puede incitar al alumnado a ser creativo y no solo escribiendo, sino también incorporarando imágenes, apuntes, etc., lo que le permitirá darse cuenta que su aprendizaje es multimodal. Asimismo, poder incluir aspectos con los que se encuentre en la vida real que relacione con lo aprendido en el aula e incluirlo en el portafolio, le permitirá darse cuenta de que lo que estudia en el aula es lo que se va a encontrar en la vida real (eso implica que el plan docente tiene que basarse en actividades con objetivos reales y creíbles para el alumno, por supuesto) y se motivará.

Los portafolios también permiten al profesor darse cuenta de si el alumno ha interiorizado los conceptos, pero además entender de qué manera los alumnos relacionan lo aprendido con la vida y así ver qué tipo de efecto ha tenido lo que ha enseñado y si realmente sus objetivos didácticos se han conseguido. Por lo tanto, también puede servir como una herramienta de evaluación para la tarea docente.  

Un portafolio, aplicado a clases de lengua, es una forma de poder evaluar la mejora del  alumno a la hora de escribir, teniendo en cuenta que lo hace de forma más o menos libre. Es decir, como ya se apunta en el artículo, es una práctica que "no violenta el aprendiz", como podría serlo un examen. Además de los portafolios destinados para fines de aprendizaje, hay el llamado Pasaporte Europeo de las Lenguas (PEL), que es una buena forma de tener 'organizadas' las lenguas que cada uno domina, al mismo tiempo que permite ver como el aprendizaje de estas evoluciona.

En conclusión, como apunta Albert, no tenemos que olvidar que ese mecanismo de evaluación tiene que adaptarse a ese nuevo mundo tecnológico, con lo que enseñar a usarlos y a acceder a ellos en línea también es una tarea que debe llevar a cabo el profesor.

Referencia: CASSANY, Daniel. (2007). Del portafolio al e-PEL.
Publicación en foro: 23-02-14

5. Herramientas para las clases de lengua española: los corpus

Esta lectura me ha parecido muy interesante porque te ofrece una visión bastante profundizada de los corpus que existen de Español. La verdad es que yo nunca había oído a hablar de corpus hasta que llegué a la universidad y me di cuenta de lo útiles que pueden resultar para aprender la lengua, tengas el nivel que tengas. Me parecen especialmente útiles porque ayudan a acceder a cuestiones de lengua REAL, lo que permite ver los usos que los hablantes de esa lengua hacen de ciertas colocaciones o expresiones. Así, representan una fuente amplia y fiable que puede servir tanto para acceder a cuestiones básicas de una lengua, como para ampliar el vocabulario o adquirir destrezas más avanzadas, como las expresiones que pueden componerse con una determinada palabra. Estoy de acuerdo contigo, Isabel, en el hecho de que podría haberse hablado más de qué tipo de aplicaciones podrían tener en el aula, en vez de centrarse tanto en los aspectos formales.

Los corpus no solo los encuentro una herramienta para los alumnos, sino también para los profesores, como ya se apunta en el artículo. Seguro que a muchos de vosotros os habrá pasado que estáis en clase y queréis dar un ejemplo de algo y no encontráis la palabra o acabáis recurriendo al ejemplo del libro. Un corpus permite que mientras preparas la clase, puedas obtener diferentes ejemplos, con contextos distintos, para así poder ofrecer al alumnado un abanico más grande de opciones. 

Como ya ha dicho Isabel, en la lectura se habla de cinco corpus: Google, Webcorp, Wortschatz, CREA y Corpus del Español. El orden responde del corpus con menos prestaciones (google) al corpus con más prestaciones (Corpus del Español), aunque el primero se considere más fácil de usar y el último menos. Asimismo, el CREA y el Corpus del Español es apto para niveles más avanzados (B2 y C1-2, respectivamente), pero, como dice Isabel, considero que el nivel de dificultad para utilizarlo no está en base del nivel de lengua, sino más bien en el nivel de competencia tecnológica de los alumnos. Teniendo en cuenta que las generaciones actuales ya se consideran, en términos de Prensky, nativos digitales, en mi opinión, no tendrían porqué esperar a tener un B2 o un C1-2 para poder utilizar esos corpus. 

Personalmente, me sorprendió bastante que se hablara de Google como un posible corpus, porque acostumbro a pensar en Google como un motor de búsqueda muy genérico y poco específico; aun así, en la lectura se ofrecen varias técnicas para poder acotar lo que se busca y obtener resultados satisfactorios. Extraer el máximo partido de los corpus implica que se tienen que aprender a utilizar de forma eficiente. El uso de los corpus me ha hecho pensar en el aprendizaje centrado en el estudiante, en el que el profesor actúa de guía y en vez de instruir hace adquirir competencias a los estudiantes para que puedan llevar el trabajo de forma más o menos autónoma. Esos corpus pueden una de las herramientas que den los profesores a los alumnos para que estos aprendan a navegar en el mar de información que existe en internet, mientras sirven al mismo tiempo al profesorado para ir actualizando sus materiales didácticos y ampliando su bagaje lingüístico. En definitiva, son una herramienta que todo profesor debería enseñar a su alumnado.

Referencia: BUYSE, Kris. (2007). ¿Qué corpus en línea utilizar para qué fines en la clase de ELE?
Publicación en foro: 23-02-14

6. "Preocuparse más por la innovación educativa y menos por las máquinas digitales"

El título de esta entrada es el que se utiliza en uno de los últimos apartados del artículo y me parece muy ilustrador. Area insiste mucho en la idea de que por mucho que se incorporen las TIC en las aulas, si eso no viene de la mano de un cambio pedagógico, la implantación de las TIC pierde su sentido. De hecho, es lógico pensar que el mero hecho de encontrarnos en un mundo tan tecnológico provoca que necesitemos repensar nuestras actividades cotidianas, la forma en la que nos manejamos en un mar de información y, que, por lo tanto, las competencias que tenemos que adquirir sean distintas de las que se enseñaban en la escuela hace unos años. Eso pone de manifiesto que esa revolución en las aulas tiene que tener lugar en el nivel tecnológico y en el nivel pedagógico.

Me interesaría destacar una idea de la que parte la lectura y es el hecho de que la tecnología “ha sido parte sustantiva de los sistemas financieros y empresariales (…) sin embargo, las TIC todavía están ausentes de la mayoría de las aulas”. ¿Puede que sea porque el sistema educativo siempre ha sido más reticente a los cambios? De todas formas, es innegable que la educación tiene que ir de la mano del progreso y que negarnos a implementar las tecnologías en el día a día del alumnado es nadar contracorriente.

A raíz de eso, surge la iniciativa OLPC (One Laptop Per Child) o modelo 1:1. Debido a su relativa reciente implantación aun no se pueden saber con seguridad los efectos que tiene. Aun así, se han llevado a cabo algunas evaluaciones en centros donde se ha implementado y los resultados muestran que “los profesores cambian la mentalidad hacia métodos más constructivistas de enseñanza”, “los estudiantes desarrollan un nivel superior de pensamiento” y “las interacciones comunicativas se incrementaron entre alumnos”.

A mi parecer, la figura del profesor cambia radicalmente con la incorporación de las TIC. Ese ya no es el centro del conocimiento o el aprendizaje, sino que se convierte en el que se encarga de enseñar cómo utilizar adecuadamente las TIC y el que enseña a los alumnos la forma de aprender. Por tanto, se pasa a un aprendizaje de tipo más autónomo.

Me interesa uno de los datos mencionados en el artículo, derivado de estudios cuantitativos: “se ha detectado una reducción del absentismo de los alumnos”. Sería muy interesante poder abordar el tema desde una vertiente más cualitativa y saber las razones de por qué los alumnos asisten más a clase cuando se utilizan las TIC, aunque lo podamos intuir.

El hecho de que la tecnología se haya infiltrado en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana (en casa, en la escuela, etc.) hace que el aprendizaje en las escuelas ya no se conciba como algo alejado de las prácticas de 'aprendizaje' en casa, puesto que la herramienta de la que se sirven tanto docentes como alumnos es la misma en casa que en la escuela: el ordenador. Lo que cambia es que el uso del ordenador en el aula será probablemente más didáctico, mientras que el uso en casa probablemente será más lúdico, aunque eso no implica que no pueda haber también un uso didáctico.

Para implementar las TIC los docentes, como se apunta en el artículo, tienen que formarse en ese ámbito y por eso el autor asegura que los docentes tendrían que tener muy integradas a su vida esas tecnologías. Además, también añade que se tiene que reformular la cultura organizativa; los profesores y también los padres son partes clave en el aprendizaje de cualquier niño, así que sería interesante que profesores y padres conciliaran esfuerzos. En la lectura se habla de “proyectos de centro” requieren “trabajo colaborativo e interdisciplinar”, con lo que ir a la una en proyectos como el de OLPC es básico, aunque a mí me pueda parecer utópico porque siempre habrán discrepancias entre profesorado. 

En el artículo se proponen ciertos modelos de enseñanza como los ABP (Aprendizaje Basado en Problemas) o aprendizaje por proyectos que yo como alumna he experimentado. A mi parecer, esos métodos son mucho más efectivos para poder adquirir conocimientos y no sólo eso, sino también destrezas como buscar información, navegar por Internet o saber leer críticamente, cosas que el profesor debería enseñar en el aula, a parte del contenido de la materia.

En conclusión, como apunta el autor, el profesor tiene que “convertirse en un mediador cultural que planifica y organiza experiencias de aprendizaje con TIC”. O lo que sería lo mismo: el profesor tiene que ser el puente entre el alumno y el acceso al conocimiento. 

Referencia: AREA, Manuel. (2011). Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas. Evidencias y desafíos para las políticas iberoamericanas
Publicación en foro: 11-03-14