En la línea del artículo de «Eskriibo en el Tuenti Komo
pronunciioh». Apuntes sobre la ortografía en una red social, de esa misma autora, ese artículo también
se basa en la red social Tuenti, pero se centra en el léxico. Me parece
interesante destacar el hecho de que se hable de que el lenguaje de los jóvenes
“ha sido tratado de forma marginal” por dos razones: 1) la juventud no
representa un grupo social que tenga poder y 2) su lenguaje es muy cambiante.
También me gustaría destacar la visión de Berlanga y Martínez (2010) en que hay
conceptos como el de amistad o compartir
la vida que están adoptando nuevos significados; una amistad en Tuenti o
Facebook, seguramente no es el mismo concepto que el que tienen nuestros
abuelos o padres sobre lo que es un amigo o amiga. Quizás simplemente se esté
ampliando el significado de la palabra y no que se esté sustituyendo el
concepto, sino pudiéndose entender de más maneras.
También me gustaría destacar la
metáfora que utiliza Torrego para referirse a la red social Tuenti: “Tuenti se
presenta como la prolongación del patio de recreo de cualquier instituto
español”, es decir, es un espacio donde se interactúa de forma espontánea,
coloquial, familiar e informal.
Teniendo en cuenta que el
factor edad es tan determinante, cabe destacar el concepto que aparece en el
artículo de age grading, que es “la
tendencia a hacer uso de determinadas estructuras lingüísticas en función de la
edad”.
En el estudio se analizan las
metonímias, como el uso de privado
para referirse a un mensaje privado o princi
para referirse a la foto principal del perfil, que además se combina con un
acortamiento léxico. También se analizan los vocativos, la mayoría de los cuales son despectivos (puti, gorda, zorra, etc.), pero tienen
la función de reforzar los lazos afectivos entre los individuos o también
pueden ser cariñosos (cielo, guapa, etc.).
También se analizan las colocaciones léxicas como pillar entradas o echarse
unas risas, entre otras. Torrego también destaca el uso de anglicismos,
debido a la globalización a la que está sometido el colectivo adolescente y las
muletillas como eh o jajaja. Me sorprende que haya
muletillas, teniendo en cuenta que, aunque es un lenguaje que quiere asemejarse
a la oralidad, es lenguaje escrito, lo que implica que los emisores tienen
tiempo de pensar lo que van a escribir, función que cumple el uso de
muletillas. También se habla de las onomatopeias para representar sonidos como jum, ains,
ejem, etc., o las sigloemoticona
o abreviaciones como :) o tkm (te quiero mucho).
Encuentro muy acertado que, en
las conclusiones, Torrego haga el símil de la situación de los jóvenes respecto
de la lengua con cómo Victor Hugo representó al jorobado de Notre Dame: “ser
misterioso y huidizo, pero ingenioso al mismo tiempo”. Estoy de acuerdo que,
aunque los adolescentes utilicen el lenguaje para desmarcarse, aplican cierta
creatividad. Y lo que para mí es más fundamental es que esa ‘creatividad’ ha
sido movida por una necesidad/motivación, lo que debería conseguirse en las
clases de lengua: encontrar actividades en las que el alumno se sienta
suficientemente motivado para desarrollarla sacando el máximo provecho de sus
capacidades.
Referencia: TORREGO, Alba. (2011). Algunas
observaciones acerca del léxico en la red social tuenti.
Publicación en foro: 09-03-14
Publicación en foro: 09-03-14

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